Sobre mi

Hola, soy Marta Pardo, psicóloga sanitaria, psicoterapeuta y psicóloga forense.

Llevo más de 15 años trabajando con los malestares psicológicos y emocionales con los que todos convivimos.

Desde muy pequeña ya me inquietaba el origen del sufrimiento humano: ¿por qué las personas actuaban de distinta manera?, ¿qué les habría pasado para reaccionar así?, ¿cómo se les podría ayudar?.

Tenía una curiosidad que iba más allá de lo académico, porque quería ayudar y ya escuchaba y acompañaba a las personas de mi entorno.

Marta Pardo Psicologia

Lo que me construyó como profesional…

 

Mi actividad profesional comenzó atravesando los sectores poblacionales más vulnerables, donde el dolor no tiene filtro. 

  • Me inicié con familias rotas, marcadas por dinámicas disfuncionales, en la que algún miembro padecía alguna adicción. Donde el caos era el idioma cotidiano y el daño se transmitía de una generación a la siguiente de forma normalizada.
  • A continuación, trabajé con la infancia desprotegida: niños y niñas tutelados por el estado, sin una familia de sostén, muy necesitados de afecto, protección y guía. Niños que habían aprendido a sobrevivir, ante situaciones de mayor desestructuración familiar, de formas que nadie debería tener que aprender.
  • Posteriormente me interesé por las víctimas de violencia de género: mujeres que habían normalizado tanto el daño que ya no lo reconocían como tal, que llegaban confusas, agotadas, sin saber muy bien quiénes eran, como persona, más allá de la relación.
  • La psicología forense me dio la oportunidad de conocer el entorno de personas inmersas en problemas legales, ya sea por haber cometido un supuesto delito, por haber sido víctima de sucesos o por requerir de la justicia ante situaciones de divorcios y la presencia de menores en la familia.

 

Acompañar tanto dolor te lleva a un lugar concreto, un lugar de respeto. De amor. De cuidado. De compañía real.

Sólo desde un encuentro de sintonía, amabilidad, respeto puede tener lugar la cura de las heridas pasadas.

Desde un vínculo distinto al vivido. Un vínculo amoroso.

El origen del dolor es también el origen del cambio.

COMO TRABAJO.

Ayudando a mirar las heridas enterradas, aceptándolas, cuidándolas.

Porque en el malestar descubrimos lo que aún no hemos resuelto. Ahí soltamos las
viejas muletillas, las que nos ayudaron a sobrevivir, y a día de hoy ya no nos sirven.

A cambio, construimos otras herramientas.

Autoconocimiento real.  Aceptación propia. Respeto por uno mismo.  La capacidad de diferenciarnos de los demás.
Y la búsqueda de un sentido propio de vida.
Encontrar una historia distinta a lo que nos pasó. Y herramientas que nos den
fuerzas para seguir creciendo, pase lo que pase.

Mi enfoque de trabajo es integrador, con base en los modelos sistémico y
psicodinámico.

Actualmente continúo con la formación en trauma y Brainspotting.

Porque cada persona es distinta, requiere de un trabajo adaptado a su
malestar, a su forma de ser y de manejarse en el mundo.

El nexo común de las distintas intervenciones es la dirección: buscar el origen
del problema. Porque los cambios que no llegan al fondo, no se atajan de raíz,
y tarde o temprano reaparecen.

Reseñas

María Zarco
Llegué a Marta en mi segundo año de carrera, después de una experiencia negativa con otra psicóloga, así que decidí buscar la ayuda de otra profesional Desde el primer momento, Marta me acompañó siendo super cercana y comprometida con ayudarme. Durante este camino que comenzó hace unos años no solo me ha ayudado a transformar mi forma de pensar, sino que, casi sin darme cuenta, también me ha ayudado a reconciliarme con mi aspecto físico Me ha enseñado a sobrellevar la carga que arrastraba desde niña, a mejorar mi relación con mi familia y a gestionar mi ansiedad. Los cambios llegaron poco a poco y sin ser consciente empecé a expresarme de forma distinta, a ver las situaciones de otra manera y a sentirme en paz conmigo misma. Me siento una persona completamente distinta a la que entró por primera vez en su consulta. Estoy profundamente agradecida de haber encontrado a Marta, porque sin su ayuda, su paciencia y su profesionalidad, probablemente no sería la persona que soy hoy
Ancita GM
Gran profesional. Me parece que está muy formada en distintas corrientes y gracias a su enfoque holistico su terapia es efectiva. Te ayuda en el momento y va a la raíz del problema.
Maria
Marta es mi psicologa desde hace aproximadamente 2 años. Ha sido mi guía en todos los momentos importantes de mi vida desde entonces y puedo decir con conocimiento de causa que es una psicóloga increíble, muy profesional y a la vez cercana, que te hace sentir confianza y seguridad, además de cercanía a la hora de abrirte y expresarte. Me ha ayudado mucho a crecer como persona, a gestionar mi ansiedad, mis miedos y traumas, y a saber sobrellevar situaciones difíciles de la mejor forma posible. La recomiendo cien por cien a todos aquellos que busquéis una persona profesional y cercana!
Manuel Silva Iglesias
Hay ocasiones en la vida en las que te encuentras mal y no sabes qué hacer. Para la salud física están los médicos y nadie duda en acudir a uno de cabecera, a un traumatólogo.. La psicología es una especialidad poco valorada y que puede ayudar a casi todos en un tema determinado y en algún momento de la vida. Marta Pardo no ha sido mi primera psicóloga pero aprovecho este portal para darle las gracias porque en más de una ocasión me ha hecho verla luz cuando más perdido y confuso estaba. Es una gran profesional y no hay más que leer otros comentarios para saber de sus habilidades y competencias. Lo que más me sorprende es lo pronto que detecta el problema y pone el dedo en la llaga, por no hablar de su cercanía, lo bien que te trata, aunque a veces duele mucho sacar de tí y hablar de eso que tanto daño te hace. Ella lo hace fácil. Marta Pardo gracias por ser como eres. Algeciras tiene suerte tener a su disposición un gran profesional como tú.

Y lo más importante.

Conozco este camino no sólo como profesional.

Lo he recorrido también internamente. Y esas prácticas, las de la vida, superan las de cualquier máster.

Todo suma. Y así ver, llegar, y rescatar al otro es más familiar. Porque se exactamente qué puedes estar viviendo cuando hablamos de cargar con lo que no es tuyo, de no conocerte, de seguir funcionando a pesar de que internamente algo lleva tiempo roto, desconectado o ausente.

Sé cómo te puedes sentir y cómo se sale. Desde dentro. Y acompañándolo desde fuera…porque lo conozco de verdad.

Preguntas frecuentes

¿Cómo es el proceso terapéutico?

Cuando uno acude a la consulta de un psicólogo no sabe con qué se va a encontrar. Los nervios son normales, nos enfrentamos a compartir las mayores privacidades y “vulnerabilidades” con alguien todavía desconocido.

En las primeras sesiones se construye el vínculo terapéutico, gracias a la existencia de un clima cercano, cálido y de confianza, que favorezca el sostén y la eficacia del posterior trabajo. Sólo desde un encuentro de sintonía, amabilidad y respeto puede tener lugar la cura de las heridas pasadas. Desde un vínculo distinto al vivido, amoroso.

En terapia ahondaremos en el conocimiento de tu persona y de tu problemática, analizando las dinámicas relacionales (familiares, sociales, laborales…) que han influido e influyen al mismo, así como los conflictos internos en los que se materializa.

En la era del estrés, sobreestimulación e inmediatez en que vivimos pocas veces nos paramos a “mirarnos y escucharnos” cómo nos encontramos internamente. Consecuentemente, solemos tomar consciencia de que necesitamos ayuda cuando emergen los síntomas (psicológicos o psicosomáticos). La tipología de síntomas suele ser la siguiente:

Estos pueden ser de carácter ansioso (quizás por estar demasiado estresad@ a nivel laboral, sobrepasados por problemas familiares, o por sentir un miedo paralizante ante alguna circunstancia que afrontar, por sentirnos “acorralados” en una relación de la que no sabemos cómo “salir..”); puede que notemos presión en el pecho, taquicardia, saturación mental, pensamientos negativos continuos que no podemos controlar..

Depresivos (sensación de desgana/apatía ante aquello que antes nos llenaba, apatía generalizada, sensación de vacío, falta de energía acusada…)..

En otras ocasiones “tapamos” malestares con la comida, las compras, el alcohol… el manejo de la relación con un objeto se nos hace incontrolable, más frecuente de lo que desearíamos. Presentamos una especie de “enganche”.

Puede ser que nos encontremos “perdidos”, desorientados en la vida, sin saber hacia dónde tirar…(sentimental, laboralmente)… Que no podamos controlar algunas emociones (la ira, por ejemplo), que tengamos dificultades para tener relaciones sentimentales estables e inconscientemente huyamos del compromiso o que tomemos consciencia de estar inmersos en una tendencia a repetir patrones de relaciones insanos…

Finalmente puede que presentemos síntomas físicos: epidérmicos, gástricos, musculares, cefaleas, cardiacos…que no puedan ser explicados simplemente por un origen orgánico. Nuestro cuerpo habla por nosotros.

Con cualquiera de estas circunstancias, si tomamos consciencia de sufrir un malestar marcado y frecuente, que nos interfiere en nuestro desarrollo cotidiano, es conveniente solicitar apoyo terapéutico ante la dificultad para gestionarlo.

La primera toma de contacto telefónica implica una breve entrevista en la que nos informamos del motivo de consulta y del contexto en el que tiene lugar, de forma que se pueda valorar el tipo de problemática que presenta el consultante y si procede atenderlo o derivarlo a otro compañero más competente en la materia.

Esta primera toma de contacto es una oportunidad igualmente para que el futuro consultante pueda tener una primera impresión personal del profesional.

Inicialmente, en terapia individual, las primeras 2 o 3 sesiones son más seguidas (semanalmente), como forma de recabar toda la información necesaria sobre la persona y el problema y, así, comenzar a plantear el tratamiento.

Posteriormente, una vez iniciado el proceso terapéutico, las sesiones pueden espaciarse, ser quincenales por ejemplo, si bien el ritmo de la terapia siempre va a estar adaptada y consensuada con cada persona.

Tú marcas el ritmo en función de tus necesidades y posibilidades.
Las sesiones tienen una duración de 60 minutos, si bien la primera toma de contacto en persona es más extensa (90 minutos).

El proceso de psicoterapia implica un compromiso con uno mismo, con su propio proceso y con el terapeuta. Es importante mantener la frecuencia de las sesiones y ser respetuoso con el proceso. Darle la importancia que tiene. Sólo desde ahí es posible el cambio, desde la verdadera implicación en su amplio sentido.

A todos nos pueden ocurrir algún contratiempo. Por el respeto hacia la terapia, al profesional y los demás pacientes se requiere avisar, en caso de no poder acudir a la cita, con 24horas de antelación, de forma que otra persona pueda beneficiarse de cita “liberada”.

El objetivo y límite de la terapia lo marcas tú. Suele negociarse entre paciente y terapeuta.

No es lo mismo buscar un resultado simplemente a nivel sintomático (por ejemplo, resolución de un periodo de insomnio), que querer profundizar en todo lo que subyace a él.

Salvo que el paciente lo solicite, por regla general la terapia explora todas las circunstancias subyacentes, así que los cambios externos suelen aparecer tras un lapso de tiempo, si bien se pretende que estos sean de ”raíz” y por lo tanto duraderos y estables.

A medida que va avanzando la terapia se pueden ir destapando conflictos, heridas inconscientes que den lugar a continuar con nuevas ramificaciones (todas interconectadas) del proceso terapéutico.

La terapia de pareja alterna sesiones conjunta y sesiones individuales, como cada uno de los miembros de la pareja.

Tras varias sesiones conjuntas continuadas (2 o 3) en los que se obtiene toda la información sobre la problemática presentada, se procede a conocer la historia de cada uno de sus miembros individualmente, de forma que se pueda valorar y trabajar tanto como las historias individuales contribuyen a la problemática conjunta, como estas son reforzadas por la misma.

Sesiones de pareja e individuales se van alternando, adaptándose a las necesidades de la pareja y cada uno de sus miembros. Normalmente la sesión conjunta suele ser mensual y suele conllevar de hora y media a dos horas.

Claro que sí. A pesar de que las condiciones relativas al encuentro paciente terapeuta (cercanía física, calidez, conexión emocional) son muy beneficiosas a la hora de tratar con malestares psicológicos/emocionales y sea por lo tanto la modalidad de trabajo más recomendada, no hay problema en atender telemáticamente a quien no pueda acudir físicamente a consulta por la circunstancia que sea.

Colaboraciones

Si quieres una consulta presencial, estos son los dos espacios donde podemos hacer consulta.

Clínica Maria 3. 
Centro asistencial
Unidad de Salud mental

Bajo Edificio María 3, 
Avda Ricardo Soriano, nº 36
29601. Marbella
Málaga
C/ Fuerte Santiago. Edificio Centro Blas Infante. 
Plant a2. Oficina 1D
11202. Algeciras
Cádiz
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